jueves, 29 de abril de 2010
jueves, 22 de abril de 2010
Todos somos política
Resulta compleja e incierta la posición del ser humano al momento de dictaminar su función en la vida; que hacer con sus cinco sentidos y con un cerebro que día a día tiene necesidad de ser nutrido con vivencias y aprendizajes significativos para ir avanzando en su interior y como ciudadano que debe regirse por un sistema político. Así como lo expresa el filósofo moderno Mitsein, el hombre es “un ser –con-los-demás”, no se puede evadir lo que sucede en el entorno. Por ejemplo: las situaciones políticas, económicas, culturales, sociales, ecológicas, tecnológicas, entre otros. Es decir, el hombre es un ser racional, comunicativo, determinante que siempre busca ser un agente transformador en la sociedad y por ello lo hacer un ser político.
Asimismo, aunado al desarrollo psicomotor cognitivo del hombre; existe en su ser la posición cívica y patriótica que ejerce como ciudadano o gobernado de un Estado regido por una Constitución. Pero, la participación social, el ser político no es algo planificado puesto que es algo nato de cada ser, replicar sobre las circunstancias que aprueba o desaprueba en su entorno; lo que si puede fecundar para consumo personal son más conocimientos de lo tangible, indagar con minuciosidad lo que solo dicen los medios tradicionales y el internet sobre determinado tema para así crear un perfil de politólogo.
La política, para el controversial teórico de los tiempos Aristóteles “es la ciencia referente a la polis”; y que pertenecía a las ciencias prácticas que representan la ética, lo cual termina definiendo la política como “la ciencia de la organización y conducción de la polis”. Si se ejemplifica con la postura de los dirigentes políticos de un partido político “se supone”, que deben tener previa preparación para conocer las debilidades socioculturales y políticas de su país para crear un modelo de gobernabilidad convincente y captar la atención y aceptación de la ciudadanía. Ahora bien, en lo personal descarto como ciencia práctica de política la llamada “politiquería”, como diría el profesor y periodista Reinaldo Albeiro Rodas
Un politiquero es aquel individuo que no tiene en cuenta el ideal de la política, como el arte del trabajo para la promoción del bien común, sino que utiliza los métodos políticos para su propio beneficio. En este sentido resulta a veces difícil distinguir entre un político y un politiquero, puesto que el politiquero tratará de imitar en lo más posible al político.
Por consecuencia, el político que domina la política debe esencialmente regirse por los parámetros legales y convivenciales impuestos por la sociedad y administrados por el Estado, a través de la Constitución; como reflejan Harold Laswell y Abraham Kaplan, viene dado “por cualquier fenómeno de poder en cuanto éste significa dirección, orientación, orden”. Esto lleva a la interpretación, que no se puede vivir al andar en la vida, ni mucho menos en la sociedad donde todos los gobernados quieren una vida digna y poca madurez social para alcanzarlo, por ende es necesario vivir libres pero con normas para una convivencia progresista.
¿Qué se obtiene de una sociedad libre pero con normativas? Una comunidad dispuesta a participar por lo que considera correcto, asumiendo derechos y deberes que están estipulados constitucionalmente. El politólogo en la actualidad es un gran mediador para comprender las situaciones del sistema político en sus diversas funciones.
Bien es cierto que la política es multifacética, aunque existen 3 dimensiones representativas: la teorética y pragmática que enfatiza lo real, lo inocultable de la polis pero la axiológica, viene dada por los valores y hace referencia sobre el deber-ser, lo que realmente debería ser la política. He ahí donde se decide como político si llevarse por una ideología factible o vivir de ilusiones en el mundo de las utopías.
En conclusión, el ser humano es política, como seres racionales y pese a ser controlados por leyes necesitan interpretar y expresar sus ideales; lo que cambian son los escenarios y el grado de preparación para afrontar las situaciones de interés social como los politólogos.
Referencia bibliográfica
Enrique N. Fernández. El Saber del Poder: Introducción a la política.
Reinaldo A. Rodas. Politiquería. Intento de definición. Versión en línea. Consultado el 13 de abril de 2010 en http://knol.google.com/k/reinaldo-albeiro-rodas-torres/politiquería/12v5ymiwunp3l/4#

